En la madrugada del jueves, el Ejército de la Federación Rusa ejecutó un ataque a gran escala contra la capital ucraniana, empleando varias oleadas de drones y misiles. Según informó el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, a través de su canal de Telegram, el bombardeo dejó al menos diez personas fallecidas y más de treinta heridas, además de daños materiales significativos en edificios residenciales y otras infraestructuras civiles en cinco distritos.
Las explosiones, tanto de los impactos como de las intercepciones realizadas por las defensas aéreas ucranianas, resonaron en toda la ciudad durante varias horas. Testigos de la AFP describieron una nube de humo que se elevó tras una detonación en el centro de Kiev, seguida de llamas que obligaron a bomberos y ambulancias a acudir rápidamente al lugar. Aproximadamente cincuenta minutos después se escuchó un segundo estallido que lanzó escombros al aire.
El presidente Volodímir Zelenski había advertido la víspera del ataque que Rusia estaba preparando una ofensiva masiva y había instado a la población a no ignorar las alarmas antiaéreas y a buscar refugio al sonar las sirenas. A pesar de que en los días previos Rusia había reducido la frecuencia de sus ataques, observadores sospecharon que el país estaba acumulando armamento para lanzar una operación de mayor envergadura, como la ocurrida hoy.
Según el alcalde, los bombardeos afectaron a 28 lugares, principalmente edificios residenciales e infraestructuras civiles. Entre los daños más graves se encuentran un edificio en el centro que albergaba una estación de ambulancias, el techo en llamas de un edificio de gran altura en otro distrito y una estructura de nueve pisos donde quedaron personas atrapadas.
Este ataque se suma a la crónica de agresiones aéreas que Kiev ha sufrido desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. A su vez, la capital ucraniana ha intensificado sus contraataques contra territorio ruso y zonas ocupadas, mientras las negociaciones de paz mediadas por Estados Unidos permanecen estancadas.