Un artefacto explosivo detonado en una cafetería del centro de la capital siria, a escasos metros del Palacio de Justicia, provocó la muerte de al menos nueve personas y dejó veinte heridos, según informó el Ministerio de Salud de Siria a través de la cadena estatal Al‑Ikhbariya.
El atentado ocurrió en una zona frecuentada por abogados y funcionarios judiciales. Testigos describieron que el explosivo parecía “primitivo”. Las fuerzas de seguridad acordonaron rápidamente el área y comenzaron las labores de investigación. El gobernador de Damasco, Maher Idlibi, anunció que el Ministerio del Interior presentará pronto conclusiones preliminares y aseguró que los responsables serán llevados ante la justicia.
Videos difundidos en redes sociales mostraron a varias personas heridas tendidas en el suelo, mientras agentes de policía y ambulancias atendían a los damnificados. Los heridos de mayor gravedad fueron trasladados a hospitales de la capital.
El propietario de un restaurante contiguo, Jalal Aljanani, relató que corrió hacia la cafetería al escuchar la explosión y quedó horrorizado al encontrar cuerpos en el suelo.
Hasta el momento, ningún grupo ha reclamado la autoría del ataque. Las autoridades sirias, que desde la caída del régimen de Assad en diciembre de 2024 han intensificado la represión contra milicias del Estado Islámico, continúan enfrentando desafíos de seguridad en su intento de estabilizar el país.
Este hecho se suma a otros incidentes recientes, como el atentado suicida en una iglesia en julio de 2025, que han generado preocupación entre la población siria y la comunidad internacional.