El Pentágono informó que, a partir del martes, el Comando Central de EE. UU. (Centcom) ejecutó una serie de ataques contra objetivos iraníes como represalia por los ataques a tres embarcaciones comerciales —un gasero catarí y un petrolero saudí, entre otros— que transitaban por el estratégico estrecho de Ormuz. Las operaciones buscan “imponer costes elevados” a Teherán y se presentan como una respuesta a cualquier violación del acuerdo de tregua firmado hace apenas un mes.
Según autoridades estadounidenses, los incidentes en Ormuz provocaron daños materiales en los buques, pero no dejaron víctimas entre sus tripulaciones. Catar y Arabia Saudí responsabilizaron a Irán, advirtiendo que sus acciones ponen en riesgo la seguridad de la navegación internacional y el suministro energético mundial.
Irán reconoció los ataques, aunque no informó de pérdidas o bajas. Medios estatales iraníes reportaron detonaciones en Bandar Abbas, Qeshm y Sirik, y los Guardias de la Revolución declararon haber atacado instalaciones estadounidenses en Baréin y Kuwait como represalia.
En respuesta, EE. UU. revocó la Licencia General X, concedida el 21 de junio para ciertas operaciones petroleras iraníes, sustituyéndola por la Licencia X1, que elimina la autorización previa y ordena el cierre de las actividades permitidas. La medida elimina el alivio temporal que había facilitado el comercio de petróleo iraní.
Los ataques coinciden con la cumbre de la OTAN en Ankara, donde el presidente Donald Trump presionó por la inclusión de Groenlandia bajo control estadounidense y anunció la eliminación de sanciones a Turquía, pese a su compra de un sistema de defensa antimisiles ruso. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, solicitó a Trump que no venda aviones de combate a Turquía, argumentando que ello pondría en peligro la seguridad del Estado judío.
La escalada de tensiones entre EE. UU. e Irán, sumada a los debates sobre gasto en defensa y alianzas estratégicas, evidencia la fragilidad de la paz en la región, que permanece sujeta a “alfileres” y podría desmoronarse ante cualquier nuevo incidente.