En la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la finalización del acuerdo marco de alto al fuego suscrito con Irán, calificando al país de “basura”. La declaración, pronunciada junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se produjo tras una serie de intercambios de hostilidades entre ambas naciones.
Inmediatamente después del anuncio, los precios del petróleo subieron un 5 % en los mercados internacionales, reflejando la preocupación de los inversores ante la posibilidad de una escalada militar en la región del Golfo Pérsico.
Previo a estos incidentes, EE. UU. había revocado la autorización para la venta de petróleo iraní en los mercados internacionales, medida adoptada como sanción por los ataques a los buques en Ormuz.
El Departamento de Estado de EE. UU. no ha emitido un comunicado oficial adicional, y se espera que la Casa Blanca publique una declaración formal en los próximos días.