Un sismo de magnitud 3.9 Mw se sintió a las 10:53 h (hora local) del viernes, según la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis). El epicentro quedó a 10 km al noreste de Naiguatá, a una profundidad de 5.5 km.
El movimiento telúrico no provocó daños materiales ni víctimas, pero sí desencadenó pánico y la evacuación de edificios en sectores de Caracas como La Candelaria, Los Ruices, Plaza Venezuela y Chacao. Administradores de los inmuebles solicitaron a los ocupantes desalojar los locales y permanecer en la vía pública hasta que se confirmara la seguridad.
Génesis Palma, empleada de una torre financiera en Altamira, relató a la agencia EFE que, tras sentir el temblor, los trabajadores descendieron por las escaleras y, al percibir otro sacudón no registrado oficialmente, se ayudaron mutuamente para abandonar el edificio. Palma recordó que la torre había sufrido daños superficiales durante el doble terremoto del 24 de junio, pero que en esta ocasión se limitó a recoger objetos personales antes de regresar a sus hogares.
El sismo se produce en medio de la crisis humanitaria derivada de los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurridos el 24 de junio, que dejaron 2,889 fallecidos, 16,740 heridos y 17,907 personas sin vivienda. Hasta la fecha, 6,462 personas han sido rescatadas.
Funvisis informó en su cuenta de X que el sismo tuvo una profundidad de 9.9 km y coordenadas 10.705 N, -66.709 O. Las autoridades continúan monitoreando la actividad sísmica en la región, mientras la población permanece alerta ante posibles réplicas.