Francia condenó al expresidente español Mariano Rajoy después de que el dirigente del Partido Popular publicara en el diario digital El Debate la frase “Francia es una plantilla de altísimo nivel, pero sin franceses”. El ministro de Exteriores francés, Jean‑Noël Barrot, describió esas palabras como “estupidez, racismo o ambas”.
El comentario surgió a escasas horas del partido semifinal del Mundial de fútbol, que enfrenta a España contra Francia en Dallas, EE. UU. Barrot sostuvo que la selección francesa representa “el mejor rostro” del país y recordó que de los 26 futbolistas convocados, 23 nacieron en territorio francés y los tres nacidos en el exterior (Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba) también son ciudadanos franceses.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó la declaración de Rajoy como “xenófoba”. En respuesta, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, exigió al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que desautorice públicamente al expresidente y describió el artículo como “racista, xenófobo e inaceptable”. Albares informó a su homólogo francés que esas palabras no representan al Ejecutivo ni a la mayoría de la sociedad española.
El Partido Popular intentó mitigar la polémica alegando que la columna de Rajoy era “sarcastica y sin mala intención”. Sin embargo, la derecha española (PP y Vox) y la ultraderecha francesa (Agrupación Nacional de Marine Le Pen) condenaron enérgicamente al expresidente, calificándolo de racista.
La Embajada de Francia en España también emitió un comunicado subrayando que “todos los jugadores de la selección francesa son franceses”, con el fin de desactivar la narrativa de exclusión.
Mientras tanto, la atención se centra en el duelo futbolístico de mañana, que según Barrot será la mejor respuesta a cualquier crítica: “cuando consigan la victoria”.