En un acto celebrado en los jardines de Downing Street con representantes de la comunidad judía, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, informó que el Gobierno presentará ante el Parlamento un proyecto de reglamento para proscribir como organizaciones terroristas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), al Movimiento Islámico de los Compañeros de la Derecha (IMCR) y al Cuerpo de Voluntarios de la Dirección Principal de Inteligencia del Estado Mayor de la Federación Rusa (GRU).
Según declaró Starmer, el IRGC, pieza clave del aparato de seguridad del régimen iraní, mantiene un “largo historial de utilizar grupos intermediarios y redes criminales para atacar a personas en el Reino Unido”. La medida, que será sometida a votación parlamentaria a finales de la semana, contempla penas de cadena perpetua para quienes cometan actos de sabotaje en territorio británico en nombre de cualquiera de los tres grupos.
Asimismo, la legislación prevé sanciones de hasta catorce años de prisión para quienes expresen apoyo a estas organizaciones, consideradas vinculadas a los servicios secretos de Teherán y Moscú.
La secretaria de Estado de Interior, Angelia Eagle, informó que la ministra Shabana Mahmood ha concluido que los tres grupos cumplen con los requisitos legales para ser proscritos. La iniciativa se produce en medio de una serie de incidentes recientes, entre los que se incluyen incendios provocados contra sinagogas y propiedades vinculadas al propio gobierno británico, actos que las autoridades han atribuido a agentes vinculados a Irán y Rusia.
De aprobarse la medida, el Reino Unido se uniría a otros países que ya han designado al IRGC como entidad terrorista, reforzando su política de seguridad nacional y su compromiso con la protección de comunidades vulnerables.