Washington intensificará la presión militar sobre Irán si el país no acepta un acuerdo, anunció el presidente Donald Trump en una entrevista con Fox News el 14 de julio. El mandatario afirmó que, a falta de negociaciones, la próxima semana se ampliarán los bombardeos estadounidenses para incluir centrales eléctricas y puentes estratégicos.
Trump sostuvo que los contactos diplomáticos entre ambos gobiernos continúan, pero que él “no quiere negociar” y optará por “usar la fuerza” para lograr un pacto. Según sus palabras, Irán sigue buscando un acuerdo, pero Washington exigirá resultados concretos bajo amenaza de ataques a infraestructura crítica.
El anuncio se produce tras el colapso del frágil alto al fuego alcanzado el 17 de junio, que había limitado los enfrentamientos militares. En la entrevista, el presidente también defendió el bloqueo de los puertos iraníes y aseguró que el estrecho de Ormuz permanece abierto al tráfico internacional, aunque “cerrado para Irán”.
Imágenes satelitales mostraron trabajos de reparación en una de las instalaciones energéticas tras bombardeos previos; Trump advirtió que EE. UU. podría infligir “un daño enorme” en cuestión de minutos si Irán no cumple con sus exigencias.
El presidente calificó de “malvados” a los dirigentes iraníes anteriores y actuales, acusándolos de obstaculizar cualquier posible acuerdo. La amenaza de atacar infraestructura civil eleva la tensión en la región y plantea serias implicaciones humanitarias y económicas.