Un tribunal federal del Distrito Sur de Texas emitió el martes 14 de julio una orden que faculta al Buró Federal de Investigaciones (FBI) a registrar la camioneta que conducía el migrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo, fallecido tras recibir un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) durante un operativo en Houston.
La autorización judicial permite a los investigadores incautar drogas, objetos vinculados a su consumo y cualquier evidencia que pueda relacionarse con la posesión, fabricación o distribución de sustancias controladas. En la declaración jurada presentada por un agente del FBI, se describen cuatro pequeñas bolsas de plástico con una sustancia blanca cristalina, presuntamente metanfetamina, observadas desde el exterior del vehículo.
Según el documento, las bolsas estaban ubicadas en el tablero central y en el suelo del lado del acompañante. El equipo de recolección de pruebas del FBI fotografió los paquetes sin haber ingresado al interior de la camioneta, pues la orden se solicitó antes de cualquier registro físico.
El operativo de ICE que culminó con el tiroteo no tenía como objetivo inicial la detección de drogas; los agentes intentaron detener la camioneta como parte de una acción migratoria y no había indicios previos de que Salgado Araujo o los tres acompañantes estuvieran vinculados a actividades narcóticas.
La publicación de la solicitud de registro es inusual, ya que este tipo de documentos suele mantenerse bajo reserva mientras la investigación está en curso. David Cruz, vocero de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), cuestionó la motivación de las autoridades y acusó al gobierno de intentar construir un relato que justifique el uso de la fuerza letal por parte de ICE, señalando que la información se dio a conocer un día antes del funeral del migrante.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) había afirmado que Salgado Araujo intentó arrollar a un agente, versión que los abogados de los tres hombres detenidos rechazan, alegando que el disparo entró por la ventana del conductor y que no hubo intento de atropello.