Irán condenó este miércoles el ataque de Estados Unidos contra un objetivo situado en las inmediaciones del Hospital Oncológico Infantil de Ahvaz, en el suroeste del país, y lo calificó de "crimen de guerra". El diplomático iraní, Mohammad Bagheri, informó que la operación forzó la evacuación de emergencia de 211 niños sometidos a quimioterapia, provocando "sufrimiento y angustia severos" entre los pacientes y sus familias.
Bagheri también criticó a los países que, según él, "predican incansablemente los derechos humanos" pero ignoran los ataques contra hospitales y centros sanitarios, acusándolos de haber perdido "toda credibilidad moral".
Según fuentes iraníes, el bombardeo no causó víctimas ni daños materiales en el recinto hospitalario, aunque sí generó una evacuación masiva y una interrupción de los tratamientos oncológicos.
El incidente se enmarca en una escalada de hostilidades entre EE. U. e Irán que comenzó tras la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de terminar el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, después de los ataques iraníes contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz. Desde entonces, EE. U. ha lanzado una serie de ataques aéreos contra ciudades iraníes, especialmente en la costa sur, y ha reimpuesto el cerco naval a puertos y embarcaciones iraníes en la zona.
En respuesta, Teherán ha llevado a cabo ataques de represalia contra objetivos estadounidenses en varios países de la región, incluidos Baréin, Kuwait y Jordania, y ha anunciado el cierre temporal de la estratégica vía marítima de Ormuz.
Durante los 39 días de bombardeos conjunto israelí-estadounidenses contra Irán, entre el 28 de febrero y el 8 de abril, aproximadamente 300 centros sanitarios persas resultaron dañados, lo que ha intensificado la preocupación internacional por la protección de la infraestructura médica en conflictos armados.