El gobernador del estado, Greg Abbott, declaró este miércoles que los Texas Rangers participarán en una investigación conjunta con agentes federales para esclarecer el tiroteo que dejó sin vida a Lorenzo Salgado, migrante mexicano de 52 años, ocurrido el pasado 7 de julio en el barrio de Magnolia Park.
El anuncio responde a las exigencias de transparencia de legisladores, activistas y familiares de la víctima, quienes han pedido una pesquisa independiente del hecho. En un acto de campaña en Houston, Abbott aseguró que los Rangers "estarán involucrados en una investigación" y trabajarán "de la mano con agentes federales para esclarecer exactamente qué ocurrió".
La petición formal para que la policía estatal investigue el caso fue presentada el 14 de julio por el alcalde de Houston, John Whitmire, y el jefe de policía, Noe Díaz, quienes solicitaron al Departamento de Seguridad Pública de Texas y a los Rangers que asuman la investigación. La solicitud se suma a la pesquisa iniciada por el condado de Harris, la cual, según el fiscal Sean Teare, ha carecido de colaboración del gobierno federal.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que la Oficina del Inspector General del DHS abrió una investigación y que el FBI liderará las pesquisas sobre la supuesta "agresión" del migrante contra un agente de ICE. Según la versión oficial, los agentes intentaron interceptar la camioneta de Salgado como parte de un operativo contra migrantes en situación irregular; el migrante habría ignorado las órdenes, chocado su vehículo contra el de los oficiales e intentado arrollar a uno de ellos, lo que habría motivado el disparo en defensa propia.
No obstante, testigos y autoridades locales cuestionan esa narrativa. Los tres acompañantes de Salgado, actualmente recluidos en un centro de detención migratoria y los únicos testigos directos, afirmaron que el migrante no intentó arrollar a ningún agente y que la bala entró por la ventana del conductor, según relataron sus abogados.
Lorenzo Salgado, radicado en Estados Unidos por más de 30 años, se dirigía al trabajo junto a su hermano y dos compañeros cuando la patrulla de ICE interceptó su camioneta. El disparo al torso le causó la muerte en el lugar. El caso ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza por parte de agentes de inmigración y la necesidad de mecanismos de rendición de cuentas.
La investigación de los Texas Rangers se llevará a cabo en coordinación con las autoridades federales, y sus resultados se esperan en las próximas semanas, mientras continúan las pesquisas del condado de Harris y la Oficina del Inspector General del DHS.