El presidente Donald Trump declaró que los Estados Unidos harán pagar a Irán por la muerte de tres soldados estadounidenses, ocurrida este fin de semana en una base militar en Jordania y en una detonación controlada en Irak. Según informó la Casa Blanca, Trump dio la orden directamente al secretario de Defensa, Pete Hegseth, al jefe del Estado Mayor Conjunto, Daniel Caine, y a la cúpula militar del país.
Los fallecidos fueron dos soldados que murieron en un ataque atribuido a Irán contra la base de la Fuerza Aérea de Jordania y un tercer militar que perdió la vida durante la detonación de un explosivo de origen iraní en Irak. Estas son las primeras bajas estadounidenses registradas desde la ruptura del alto al fuego entre EE. UU. e Irán, que se produjo hace casi dos semanas.
Con estas muertes, el número de militares estadounidenses muertos asciende a al menos 17 desde que, el 28 de febrero, EE. UU. e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán que desencadenó la actual guerra. El conflicto ha continuado con intercambios de ataques entre Washington y Teherán, complicando los intentos de retomar un diálogo de paz que se encuentra estancado.
El anuncio de Trump eleva la tensión diplomática y militar en la región, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de una escalada mayor. Expertos advierten que una respuesta militar directa de EE. UU. contra Irán podría desencadenar un conflicto de mayores proporciones en Oriente Medio.