La plataforma X (antes Twitter) bloqueó la cuenta oficial del Consulado del Reino Unido en Jerusalén poco después de que esta difundiera una declaración conjunta emitida por varias misiones diplomáticas, entre ellas España, Francia, Noruega, Irlanda, la Unión Europea, Canadá y otros países europeos. El comunicado alertaba sobre la situación de los palestinos detenidos bajo la figura de "detención administrativa", sin cargos ni juicio, y exigía a Israel el cumplimiento de sus obligaciones en materia de derechos humanos.
Según la ONG israelí Gisha, más de 9,000 palestinos están privados de libertad; de ellos, más del 80 % no ha sido juzgado. En concreto, 3,314 personas no han sido condenadas por ningún delito y 3,244 se encuentran bajo detención administrativa. El comunicado también denunciaba la suspensión total del derecho a visitas familiares y la restricción del acceso del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a los centros penitenciarios.
Curiosamente, las cuentas de otras misiones diplomáticas que firmaron y publicaron la misma declaración permanecieron operativas en X, lo que sugiere una aplicación desigual de las políticas de la red social.
El mensaje del consulado británico también resaltó la situación del médico gazatí Husam Abu Safiya, quien habría recibido agresiones por parte de guardias penitenciarios tras la visita de su abogado a principios de mes. Abu Safiya, junto a otros 13 médicos palestinos, está detenido bajo la categoría de "presos de seguridad" sin cargos ni fecha de juicio, la mayoría residentes en Cisjordania y Gaza.
El bloqueo de la cuenta del consulado británico reaviva el debate sobre la censura en redes sociales y la necesidad de garantizar la libre expresión de organismos diplomáticos que denuncian violaciones de derechos humanos.