Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó a Lorenzo Salgado Araujo, trabajador de la construcción de 52 años, en la cuadra 6800 de Canal Street. Salgado, residente de EE. UU. desde hace 35 años, salió esa mañana para llevar a sus compañeros a una obra y murió más tarde por la herida de bala.
El ICE emitió un comunicado señalando que sus agentes realizaban un “operativo de aplicación selectiva de la ley” y que Salgado intentó evadirlos, embistiendo una patrulla y tratando de atropellar a un oficial, quien disparó en defensa propia. Sin embargo, dos días después, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) admitió a ABC News que Salgado no era el objetivo del operativo; los agentes vigilaban otra vivienda y, al reconocer una camioneta similar, iniciaron la persecución que terminó en su muerte.
El gobierno mexicano informó que, desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, registra 17 mexicanos fallecidos en incidentes vinculados al ICE: 14 bajo custodia o en centros de detención y tres en operativos callejeros, entre ellos Salgado.
El 14 de julio, otro mexicano de 28 años murió atropellado por un tráiler en St. Augustine, Florida, mientras huía a pie de agentes de ICE y de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
Entre los casos de mexicanos destacados:
La comunidad migrante y defensores de derechos humanos continúan pidiendo transparencia, rendición de cuentas y el fin de prácticas que ponen en riesgo la vida de personas que buscan una vida mejor en los Estados Unidos.