Un contingente de seis marinos de la Marina de México sigue desplegado en el estado venezolano de La Guaira, donde brinda apoyo humanitario a la población tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurridos el 24 de junio.
El equipo opera cuatro plantas potabilizadoras, cada una con capacidad de producir hasta mil litros de agua por hora. Las instalaciones se encuentran en la estación de bombeo “Mamo” y en dos puntos de la estación de bombeo de la Universidad Simón Bolívar, Campus Litoral, zona declarada como “zona cero” del desastre.
Las plantas utilizan filtros de arena sílica, carbón activado e intercambio iónico para garantizar la calidad del agua. Llegaron a la zona el 5 de julio a bordo de los buques de apoyo logístico Isla Holbox y Huasteco, acompañados de generadores eléctricos y más de 2,300 metros cúbicos de víveres.
Según el personal naval, los buques ya iniciaron su regreso a costas mexicanas y se espera su arribo el próximo viernes, con la intención de realizar un nuevo viaje de ayuda humanitaria que tendrá una duración aproximada de seis días.
Los sismos dejaron un saldo oficial de 5,278 fallecidos y 16,740 heridos, con más de 850 edificios dañados y 190 colapsados, siendo La Guaira la zona más afectada. Testimonios de la población civil y de los servicios de emergencia, compartidos con Milenio, expresan su agradecimiento por la solidaridad mexicana.
Autoridades de Protección Civil del estado Sucre también resaltaron la importancia de la ayuda proveniente de México, calificándola como un gesto de fraternidad entre naciones amigas.