Washington activó este pasado miércoles 22 de julio el arancel del 25 % sobre una parte de las importaciones brasileñas, tras la investigación de la Oficina del Representante de Comercio (USTR) que calificó como “desleales” varias políticas de Brasil, entre ellas el sistema de pagos PIX, restricciones a sectores como el automotriz y de combustibles, y normas sobre propiedad intelectual y deforestación.
El gravamen cubrirá aproximadamente el 18 % de las exportaciones brasileñas a EE.UU., aunque algunas asociaciones estiman que el impacto podría alcanzar un tercio. Los productos más afectados serán máquinas industriales, azúcar, etanol, madera y calzado. El presidente Donald Trump eximió del arancel a unos 2 100 productos, entre ellos carne, café, petróleo, piezas para aviones, jugo de naranja y tierras raras.
En respuesta, el Ejecutivo de Lula anunció la línea de crédito “Brasil Soberano III”, con un monto de US$3.650 mil millones (R$18,5 mil millones), destinada a financiar a las empresas golpeadas por el “tarifazo”. El programa se financiará mayormente con recursos del Tesoro y una fracción menor del Banco de Fomento del Estado.
El gobierno también activó “inmediatamente” los trámites previstos en la Ley de Reciprocidad, aprobada en abril de 2025, para posibles represalias. Sin embargo, el vicepresidente Geraldo Alckmin y varios ministros han moderado el discurso, enfatizando la prioridad de apoyar a los sectores productivos y evitar una escalada de aranceles con uno de los principales socios comerciales de Brasil.
Sectorialmente, varios grupos empresariales han manifestado su rechazo a una guerra comercial y han pedido al gobierno que busque una solución negociada. Lula, que busca un cuarto mandato no consecutivo en las elecciones de octubre, enfrenta a Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro y aliado de Trump, según encuestas.
El panorama se complica porque Brasil forma parte de los 60 países bajo investigación de EE.UU. por presunto uso de trabajo forzoso en sus cadenas productivas, lo que podría derivar en un arancel adicional del 12,5 %.