El gobierno del condado de Pengshui, en la zona sureste de Chongqing, informó este jueves 23 de julio que el deslizamiento de tierra ocurrido el viernes 17 de julio ha dejado al menos 11 muertos y 50 personas desaparecidas. La búsqueda de sobrevivientes sigue en marcha, pero hasta el momento no se han registrado nuevos hallazgos de vida.
El derrumbe sepultó más de diez edificios residenciales, provocó la muerte de ocho personas en las primeras horas y dejó al menos una docena de heridos. Las labores de rescate se han visto obstaculizadas por la enorme cantidad de material colapsado, que incluye rocas de gran tamaño, lo que ha obligado a los equipos a emplear maquinaria pesada, drones y explosiones controladas para fragmentar las rocas.
Más de 800 efectivos de emergencia y equipos de rescate han sido desplegados, junto con más de 8,000 artículos de ayuda humanitaria, como tiendas de campaña, camas plegables y kits de emergencia, para atender a los más de 1,100 habitantes evacuados. Las autoridades también suspendieron los servicios básicos en el perímetro afectado.
El desastre se atribuye a intensas lluvias que saturaron el terreno kárstico de montaña, aumentando la inestabilidad del suelo y el riesgo de nuevos desprendimientos. El gobierno chino continúa coordinando acciones de ayuda mientras evalúa la magnitud del daño y la necesidad de reforzar la seguridad en la zona.