En una entrevista televisiva, el presidente Donald Trump aseguró que tanto China como Rusia han manifestado su intención de no suministrar armamento a la República Islámica de Irán, y los advirtió de que cualquier violación de esa promesa sería "muy mala" para ambos países.
Trump recordó que, durante su última reunión en mayo en Pekín, el presidente chino Xi Jinping le garantizó que "no daría ni vendería armas, bajo ninguna circunstancia, a Irán", extendiendo la promesa a todas las empresas chinas. El mandatario estadounidense manifestó que confía en la palabra de Xi, citando la buena relación bilateral y los "grandes favores" que EE. UU. está haciendo a China.
En cuanto a Rusia, Trump afirmó que el presidente Vladímir Putin, pese a la "horrible guerra en Ucrania", también le aseguró que su país no vendería armas a Irán. El presidente subrayó que, aunque Estados Unidos no entrega armas directamente a Ucrania, sí lo hace a través de los aliados de la OTAN, quienes "pagan el precio completo" y a quienes Washington desconoce la distribución final de los equipos.
Estas declaraciones se producen en medio de una escalada de tensiones entre EE. UU. e Irán, luego de que ambas naciones rompieran el alto al fuego hace dos semanas y se enfrascaran en intercambios de ataques diarios en el Golfo Pérsico.