La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Sociedad Internacional del Sida (IAS) alertaron este lunes que, pese a los avances en América Latina, el control del VIH para 2030 depende de un financiamiento constante y de estrategias que salgan de los consultorios a las comunidades.
La mayor brecha es la cobertura de PrEP: actualmente entre 500 000 y 600 000 personas la utilizan en la región, mientras la meta es superar 1.4 millones, lo que implica triplicar la cobertura.
En conclusión, el control del VIH en América depende de una estrategia integral que combine diagnóstico temprano, tratamiento inmediato, expansión de la PrEP y, sobre todo, un financiamiento sostenido que garantice que las herramientas lleguen a quienes más las necesitan.