El Gobierno español, a través del Ministerio del Interior, informó que la orden de evacuación impuesta en trece localidades de la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila se levantará a partir de las 17:00 locales. La medida se produce después de que los cuerpos de bomberos españoles y franceses lograran contener la mayor parte de los focos activos, aunque el riesgo de reactivación persiste.
En un primer comunicado, la autoridad no precisó cuántos habitantes estaban bajo la orden ni si podrían regresar de inmediato a sus hogares. Sin embargo, la decisión se enmarca dentro de una serie de noticias positivas que han surgido en las últimas horas, señalando un avance significativo en la lucha contra los incendios que han devastado la zona.
Desde la semana pasada, el presidente del Gobierno mantiene declarada la emergencia nacional por los incendios que afectan a la región de Madrid, las provincias aledañas de Ávila, Toledo y la comunidad de Castellón, en el este del país. El incendio de Ávila es considerado el peor de la historia reciente de España.
Los bomberos, apoyados por equipos franceses, han trabajado horas críticas para contener los focos, que ya superan las 120 mil hectáreas quemadas, cientos de viviendas destruidas y la evacuación de cientos de miles de residentes y turistas. A pesar de la mejora, los servicios meteorológicos advierten que se avecina una nueva ola de calor acompañada de vientos que podrían avivar nuevamente las brasas.
En Pelayos de la Presa, a 55 km al oeste de Madrid, el alcalde describió los días más duros como "el monstruo" que azotó la localidad el jueves y viernes. Aunque el humo y los confinamientos siguen presentes, la prioridad municipal es "que vuelva la gente que está fuera" y buscar soluciones habitacionales para las 12 a 14 familias que han perdido su vivienda.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y mantendrán medidas de prevención mientras se evalúan los daños estructurales y se planifica la reconstrucción de las áreas más afectadas.