La Fiscalía de Bolivia emitió una orden de captura contra el expresidente Evo Morales (2006‑2019), acusándolo de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, asociación delictuosa, atentado contra la seguridad de los medios de transporte y servicios públicos, entre otros cargos.
El fiscal Brayan Melgar, quien firmó la orden, la confirmó a la agencia EFE una fuente cercana al exmandatario. La medida se sustenta en la presunta participación de Morales en los bloqueos de carreteras que se extendieron durante siete semanas entre mayo y junio de 2024, impulsados por campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB) para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La emisión de esta nueva orden de captura intensifica la tensión política en Bolivia y plantea interrogantes sobre el uso de la justicia como herramienta de confrontación entre facciones opuestas.