Reino Unido informó el 31 de julio la detección de 67 casos de ciclosporiasis (diarrea explosiva) en ciudadanos que habían viajado a México entre el 30 de abril y el 15 de julio. La mayoría de los pacientes se hospedó en hoteles de Cancún y la Riviera Maya y consumió alimentos y bebidas incluidos en paquetes de todo incluido.
De los 67 casos, 52 contaban con información sobre los lugares visitados y 48 confirmaron haber estado en México antes de presentar síntomas. Otros cuatro casos tenían antecedentes de viajes a Estados Unidos, Kenia o combinaciones de ambos países.
La autoridad sanitaria británica advirtió que, por el aumento estacional de viajeros, podrían aparecer nuevos contagios en las próximas semanas. Señaló que el parásito Cyclospora cayetanensis se transmite por agua o alimentos contaminados, especialmente frutas y verduras crudas que no fueron lavadas o desinfectadas adecuadamente.
Ante la alerta, la Secretaría de Salud de México, a través del Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional, coordinó con Cofepris, Senasica y la Dirección General de Epidemiología visitas de verificación a los hoteles implicados. Las inspecciones buscaron identificar el origen de los casos y reforzar la vigilancia sanitaria, siguiendo protocolos y estándares internacionales.
Desde el 24 de julio, los análisis realizados por autoridades mexicanas y estadounidenses no detectaron el parásito en las muestras recolectadas, aunque la investigación sobre posibles puntos de exposición en los establecimientos continúa.
Los síntomas de la ciclosporiasis aparecen entre dos y 14 días después del contagio e incluyen diarrea acuosa o explosiva, cólicos abdominales, náuseas, pérdida de apetito, pérdida de peso y fiebre leve. La transmisión no ocurre de persona a persona; el parásito necesita varios días en el ambiente para volverse infectante.
Especialistas en infectología explicaron que la contaminación se favoreció por el clima húmedo y las precipitaciones, que pueden afectar cultivos de lechuga, cilantro, perejil y otras hierbas frescas. Recomendaron a los viajeros beber agua embotellada, consumir alimentos bien cocidos y evitar frutas sin pelar, ensaladas, bayas y hierbas crudas cuando no se tenga certeza de su higiene.
En caso de presentar diarrea acuosa, fatiga, pérdida de apetito o malestar abdominal al regresar, se insta a acudir a un médico e informar el historial de viaje.
La alerta británica coincidió con investigaciones en Estados Unidos, donde se reportaron más de 10,000 infecciones en Michigan y más de 1,600 casos en un brote distinto. En México, el titular de la Secretaría de Salud, David Kershenobich, confirmó solo tres casos y descartó la existencia de un brote nacional.
Las autoridades británicas no solicitaron la cancelación de viajes a México, pero reiteraron la necesidad de reforzar medidas de higiene con el agua y los alimentos frescos durante las vacaciones, incluso en hoteles de lujo con servicio todo incluido.