En su discurso vespertino del 30 de julio, el presidente Volodímir Zelenski señaló que el misil que aniquiló una casa en la aldea cercana a Krivói Rog, en la región central de Ucrania, podría haber sido suministrado por Corea del Norte a Rusia. El ataque, perpetrado en la madrugada del mismo día, dejó seis fallecidos, entre ellos dos niñas de 5 y 12 años, y se teme que otras cuatro personas de la misma familia también hayan perdido la vida, aunque aún no se han identificado oficialmente.
Según datos del Ministerio de Defensa ucraniano, entre la noche del 29 y la madrugada del 30 de julio Rusia lanzó 74 misiles y 284 drones. La fuerza aérea de Ucrania logró interceptar 55 misiles y 265 drones, pero la magnitud del asalto provocó víctimas civiles en varias regiones: además de los seis muertos en Krivói Rog, se registró una muerte en Kiev, otra en la provincia de Poltava y una más en la ciudad occidental de Leópolis, donde también hubo cinco heridos.
Zelenski subrayó que, aunque la hipótesis de la participación norcoreana necesita peritajes técnicos para confirmarse, la sospecha refuerza la urgencia de que los aliados occidentales entreguen más sistemas de defensa, como los Patriot PAC‑3, que resultan capaces de abatir misiles balísticos de alta velocidad. Hasta la fecha, Ucrania ha derribado menos de un tercio de los más de 120 misiles balísticos lanzados por Rusia en el mes, mientras que la tasa de intercepción de drones supera el 90 por ciento.
El presidente también recordó la presión sobre la población civil: más de 56 mil personas se refugiaron en las estaciones de metro de Kiev para protegerse de los bombardeos. Galina Doschuk, de 27 años, explicó que acude a los refugios cada vez que recibe alertas de un posible ataque.
En el plano diplomático, el Consejo Europeo, a través de su presidente Antonio Costa, denunció los bombardeos masivos y acusó a Moscú de violar el espacio aéreo polaco. Autoridades de Polonia reportaron la aparición de un cráter de 10 metros de ancho, posible evidencia de un proyectil ruso, y confirmaron la detección de drones sobre su territorio.
El presidente Zelenski reiteró la “alta probabilidad” de que Rusia intensifique sus ofensivas nocturnas y solicitó a sus socios, en particular a Estados Unidos, acelerar la entrega de interceptores Patriot y explorar la posibilidad de que Ucrania fabrique sus propios sistemas antibalísticos.