En respuesta al anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre un supuesto acuerdo de "desarme total" entre Israel y los grupos armados palestinos, Hamas emitió un comunicado en el que afirma que no entregará su armamento pesado mientras el Ejército de Israel mantenga presencia en la Franja.
El comunicado subraya que el desarme está "vinculado y condicionado" al cumplimiento de diez demandas por parte de Israel. Entre ellas destacan el cese inmediato de todos los ataques israelíes en Gaza – donde, según datos de la ONU, han fallecido más de 1,200 palestinos, incluidos niños, pese al alto el fuego – y la retirada completa de las fuerzas israelíes del territorio.
Las exigencias adicionales, que el gobierno de Benjamin Netanyahu considera inaceptables, incluyen la reconstrucción de la infraestructura destruida, la garantía del derecho a la autodeterminación, el establecimiento de un Estado palestino independiente y la protección de los derechos de los ciudadanos palestinos.
Las cuatro condiciones restantes son: la pronta recuperación de los heridos, la entrada del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), el despliegue de fuerzas de protección internacionales y la disolución de las bandas armadas y milicias respaldadas por Israel.
Horas después del anuncio de Trump, un ataque aéreo israelí dejó varios palestinos heridos, según fuentes médicas. En los casi diez meses de alto el fuego, Israel ha matado en promedio a cuatro palestinos al día en Gaza, según organizaciones de derechos humanos.
Trump, a través de su cuenta en Truth Social, aseguró que "el acuerdo se llevará a cabo en fases cuidadosamente estructuradas" y que, una vez completado el desarme, "las fuerzas israelíes se retirarán" de Gaza. Además, indicó que la Fuerza Internacional de Estabilización y una nueva policía palestina garantizarán la seguridad, mientras que el almacenamiento de armas quedará bajo la supervisión del NCAG, sin participación israelí.
No obstante, los detalles del acuerdo siguen siendo ambiguos y persisten dudas sobre los plazos y la viabilidad de las condiciones impuestas por Hamas, en un contexto donde Israel ha levantado un nuevo muro de arena que ocupa aproximadamente el 70 % del territorio y ha desplazado forzosamente a más familias palestinas.