La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de Perú decretó la suspensión temporal de las operaciones de Aerodiana, la compañía que operaba la avioneta involucrada en el siniestro ocurrido el sábado 1 de agosto en la zona de Nazca. El accidente, que dejó 13 muertos, entre ellos once turistas europeos y dos tripulantes peruanos, obligó a las autoridades a aplicar la medida mientras se concluyen las averiguaciones sobre el cumplimiento de la normativa aeronáutica.
Según el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), la aeronave, una Cessna Grand Caravan C‑208 con capacidad para 12 pasajeros, despegó del aeropuerto de Pisco alrededor del mediodía con destino a sobrevolar los geoglifos de las Líneas de Nazca. Aproximadamente a dos kilómetros del aeródromo de Nazca, la tripulación informó una emergencia a la torre de control y, poco después, se perdió todo contacto radial.
La DGAC ha desplegado a tres inspectores de Operaciones y Aeronavegabilidad para realizar verificaciones técnicas y documentales en el sitio del accidente. Paralelamente, dos investigadores de la Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos (CIAA) están recopilando evidencias, entrevistas y registros de vuelo, incluida la posible recuperación de la tarjeta de almacenamiento de la aeronave, que podría contener datos críticos sobre su posición y desempeño.
El MTC señaló que el aeropuerto de Pisco sigue operando como terminal alterna del aeropuerto Jorge Chávez, mientras que la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (Corpac) confirmó que los sistemas de comunicaciones tierra‑aire del aeródromo de Nazca permanecieron operativos y que existen grabaciones de las comunicaciones vinculadas al accidente, disponibles para las autoridades competentes.
El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia, informó que la nave había comunicado problemas mecánicos antes del siniestro. La CIAA está evaluando la trayectoria de la aeronave y la evidencia mecánica de los restos para contrastar las comunicaciones con la torre de control.
La suspensión de Aerodiana permanecerá en vigor hasta que la DGAC determine que la empresa cumple con todas las disposiciones, procedimientos y condiciones establecidas en la normativa aeronáutica aplicable. La medida busca garantizar la seguridad de los pasajeros y restaurar la confianza en el sector aéreo peruano.