La actividad eruptiva del Volcán de Fuego, uno de los más activos del país, se intensificó durante la madrugada del viernes, obligando a las autoridades a mantener la alerta y a ordenar la evacuación de cientos de personas que habitan en sus faldas.
Claudinne Ogaldes, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), informó a The Associated Press que la erupción continúa en aumento y que la zona sigue bajo orden de evacuación. El estratovolcán, con una elevación de 3,768 m, se encuentra en la intersección de los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, en la zona sur‑centro de Guatemala.
Durante la madrugada, mientras familias completas eran trasladadas en autobuses y ambulancias, el volcán expulsó humo, ceniza y flujos de lava que alcanzaron hasta 300 m de altura, según datos oficiales. La ceniza ha llegado a la zona suroeste del país, amenazando cultivos, la salud de la población y la fauna. Ogaldes señaló que se están coordinando acciones para atender a los animales que los residentes dejaron en sus hogares al ser evacuados.
Como medida preventiva, la ruta que bordea el volcán ha sido cerrada y el Ministerio de Educación suspendió las clases en al menos tres municipios de la región. Las autoridades continúan monitoreando la actividad sísmica y volcánica para determinar posibles ampliaciones de la zona de evacuación.
El Volcán de Fuego ya había registrado una fase eruptiva en junio del año pasado y una tragedia en junio de 2018, cuando una erupción mortal dejó cientos de fallecidos y desplazó a aproximadamente 1.7 millones de personas.
Se recomienda a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales de CONRED y seguir las indicaciones de evacuación y protección civil.