Según fuentes citadas por NBC, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha registrado hasta 40 arrestos de migrantes en un solo día en aeropuertos de Estados Unidos, cifra que supera ampliamente los 10 arrestos diarios promedio de mayo de 2025. Este incremento se produce en el marco de la intensificación de la campaña de deportación impulsada por la administración del presidente Donald Trump.
Los operativos se llevan a cabo mediante agentes vestidos de civil que interceptan a personas con visados vencidos tanto en mostradores de facturación como en puertas de embarque. La cooperación entre la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha permitido concentrar las detenciones en al menos 15 aeropuertos, donde se han arrestado a individuos provenientes de más de 12 naciones, incluidos cónyuges de ciudadanos estadounidenses y trabajadores del sector tecnológico.
La Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) ha emitido una alerta de viaje, instando a los migrantes con solicitudes pendientes de residencia permanente o de asilo a consultar a sus abogados antes de planificar desplazamientos dentro del país. La organización ha confirmado detenciones en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles y en el Aeropuerto Internacional de San Francisco, y ha señalado casos similares en Nevada, Colorado, Massachusetts, Florida, Illinois, Kansas, Michigan, Nueva Jersey, Texas y Virginia.
Entre los arrestos más destacados se encuentra el de la venezolana Claudia Carolina Rodríguez Caglianone, excapitana de un equipo de fútbol universitario de Miami, quien posee una solicitud de asilo vigente tras la expiración del Estatus de Protección Temporal (TPS) para venezolanos. La joven de 28 años fue detenida en el aeropuerto de Fort Lauderdale (Florida) al pasar el filtro de seguridad para asistir a la final del Mundial de Fútbol en Carolina del Norte, según informó su familia.