El canciller de Paraguay, Rubén Ramírez, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, firmaron este martes el llamado “Acuerdo 123”, el memorando que la legislación estadounidense de 1954 autoriza para el suministro de tecnología nuclear civil a países que cumplan con los estándares del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El documento, firmado en el Departamento de Estado, garantiza a EE. UU. el derecho de supervisar el uso del material nuclear para impedir su desvío a fines militares.
Con este acuerdo, Paraguay se suma a la lista de más de 25 naciones que ya cuentan con un Acuerdo 123, entre ellas Argentina, México y Brasil. La medida abre la puerta a la transferencia de tecnología para generación de energía y aplicaciones científicas, siempre bajo la estricta vigilancia del OIEA.
Rubio calificó la relación bilateral como "increíble" y subrayó que busca una cooperación permanente, independiente de los cambios de gobierno. "Lo que estamos buscando es una relación que no solamente siga creciendo, sino que sea parte de algo que sea permanente", declaró el secretario de Estado durante la ceremonia.
El encuentro también contó con la presencia del vicepresidente paraguayo, Pedro Alliana, y con una conversación telefónica previa entre Rubio y el presidente de Paraguay, Santiago Peña. Ambos enfatizaron la importancia de la unidad regional para abordar la situación en Venezuela.
En paralelo, EE. UU. y Paraguay solicitaron una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para tratar la crisis en Nicaragua, la cual se llevará a cabo el 5 de agosto en la sede de la entidad.