El volcán de Fuego se localiza en el límite de los departamentos guatemaltecos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango, a aproximadamente 50 km de la Ciudad de Guatemala y a 16 km de Antigua, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Con una altitud de 3,763 m.s.n.m., el coloso lleva en erupción constante desde enero de 2002, intensificándose con pulsos explosivos desde la noche del 3 de agosto de 2026.
Según el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), la fase actual es la más explosiva y crítica, con emisión de gases, ceniza y lava. La columna de ceniza ha alcanzado entre 5,000 y 7,000 m sobre el nivel del mar y se ha desplazado 120 km hacia el oeste y noroeste, cubriendo los departamentos guatemaltecos de Chimaltenango, Suchitepéquez y Sololá. Los residuos volcánicos llegaron al departamento de San Marcos, que comparte frontera con el estado mexicano de Chiapas.
En línea recta, el volcán está a 140 km de la frontera chiapaneca, lo que sitúa a municipios del Soconusco dentro del radar de Protección Civil de Chiapas. Las autoridades locales monitorean siete municipios fronterizos: Suchiate, Unión Juárez, Cacahoatán, Tuxtla Chico, Metapa de Domínguez, Frontera Hidalgo y Tapachula. El delegado de Protección Civil de la región, Joaquín Ernesto Montes Molina, indicó que la ceniza podría viajar como máximo 100 km, por lo que la probabilidad de que caiga en territorio mexicano es muy baja. Según sus cálculos, el volcán está a 250 km de Tapachula y a 220 km de Suchiate.
El modelo meteorológico del INSIVUMEH prevé que la ceniza podría dispersarse hasta 150 km en las próximas horas, alcanzando el espacio aéreo del departamento de Quetzaltenango, pero sin indicios de que los vientos soplen hacia el norte o noreste, dirección necesaria para que la ceniza cruce la frontera. Hasta el miércoles 5 de agosto de 2026, Protección Civil de Chiapas no ha registrado caída de ceniza en ninguno de los municipios vigilados.
En caso de que la ceniza llegara, las autoridades recomiendan evitar el contacto con el agua de lluvia, ya que podría contener partículas volcánicas. La lava y los flujos piroclásticos, sin embargo, no representan riesgo para México; el único fenómeno que podría cruzar la frontera es la ceniza, y solo bajo condiciones de viento poco frecuentes.
La erupción más devastadora del volcán de Fuego ocurrió el 3 de junio de 2018, con flujos piroclásticos que sepultaron comunidades guatemaltecas y dejaron 202 muertos y al menos 229 desaparecidos. En esa ocasión, Chiapas no sufrió daños. La última erupción significativa antes de la actual se registró el 9 de marzo de 2025. Hasta la fecha, la erupción de 2026 ha afectado a 29,000 personas y ha provocado más de 1,700 evacuaciones en Guatemala, según la Comisión Nacional de Emergencias (Conred).