Abdul El‑Sayed, médico de 41 años y candidato de izquierda, obtuvo el 48.5 % de los votos en la primaria demócrata de Michigan, superando a la veterana política Haley Stevens, quien contó con el respaldo del establishment del partido y alcanzó el 47.5 %.
Con una ventaja de menos de 15,000 votos, El‑Sayed se perfila como el candidato demócrata que enfrentará al republicano Mike Rogers por el escaño que dejó vacante el demócrata Gary Peters. La contienda es crucial para los demócratas, que buscan recuperar la mayoría en el Senado en las elecciones de medio mandato de 2024.
El triunfo del progresista representa una derrota directa al ala centrista del partido, que había invertido recursos y apoyos institucionales en Stevens. El‑Sayed centró su campaña en la inflación, la calidad de la salud y la oposición a la influencia de grandes donantes y organizaciones pro‑israelíes, recibiendo el aval de figuras como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio‑Cortez.
Tras la victoria, el candidato lanzó un llamado a “recomponer” el campo demócrata, insistiendo en que su candidatura es la opción para quien quiera enfrentar a Donald Trump. El presidente republicano, por su parte, calificó a El‑Sayed de “hombre de odio” y aseguró que la noticia es “estupenda para los republicanos”.
El‑Sayed, quien es musulmán, agradeció el apoyo de “hermanas y hermanos de fe judía” y reiteró su compromiso con la seguridad de la comunidad judía, al tiempo que criticó la política israelí en Gaza y el financiamiento corporativo de campañas electorales.
El resultado refuerza la tendencia de los progresistas a ganar primarias en estados clave, como ocurrió recientemente en Nueva York y Colorado, y plantea un escenario electoral más competitivo en Michigan, donde Donald Trump obtuvo la victoria presidencial.