El Ministerio de Defensa, encabezado por el ministro Pedro Sánchez, informó este miércoles 5 de agosto que existe una amenaza "latente" de atentados durante la investidura del mandatario electo, Abelardo de la Espriella, prevista para el viernes 7 de agosto en la ciudad de Cali. La ceremonia, que reunirá a una decena de jefes de Estado, entre ellos los presidentes de Argentina, Paraguay, Chile y Ecuador, así como al rey de España Felipe VI, será protegida por 11 000 uniformados de las fuerzas militares y policiales.
Las autoridades prohibieron el sobrevuelo de drones en Cali y municipios aledaños, dado que estos aparatos han sido utilizados por guerrillas para lanzar explosivos. La medida se produce después de que, en la madrugada del martes 4, la policía del Cauca interceptara un vehículo con 400 kg de explosivos de fabricación artesanal, presuntamente destinados a la capital del suroeste colombiano, que cuenta con 2.2 millones de habitantes.
El contexto de seguridad se enmarca en la decisión de De la Espriella de trasladar la investidura, tradicionalmente celebrada en Bogotá, a Cali, bajo la premisa de evitar la influencia de grupos del narcotráfico. Inicialmente, el futuro presidente había considerado la ciudad de Cauca como sede, pero la cambió alegando condiciones climáticas adversas.
El pasado 2002, la investidura del presidente de derecha Álvaro Uribe también fue blanco de ataques con explosivos lanzados por la guerrilla marxista FARC, que aunque firmó el acuerdo de paz en 2017, sigue siendo señalada como responsable de actos violentos. En la actualidad, la disidencia de la extinta FARC, liderada por el alias Iván Mordisco, opera en la zona del Cauca y es sospechosa del hallazgo de los explosivos.
El bloque legislativo de la izquierda, encabezado por el senador Iván Cepeda, anunció su ausencia al acto y convocó protestas en Cali, Bogotá y Barranquilla, advirtiendo un posible estallido social similar al que se vivió durante la administración de Petro contra el anterior presidente Iván Duque. El ministro Sánchez no descartó el uso de equipos antimotines en caso de disturbios o bloqueos.
De la Espriella, de 48 años, ganó las elecciones de junio con la promesa de intensificar la lucha contra organizaciones ilegales, con apoyo de Estados Unidos. El presidente saliente, Gustavo Petro, ha cuestionado la legitimidad del triunfo, alegando fraude electoral, denuncia que no ha sido respaldada por ninguna autoridad.