Washington intensificó su ofensiva contra el narcotráfico al anunciar la revocación y restricción de visas a 65 personas identificadas como familiares o asociados cercanos de integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El subsecretario adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, Michael Gonzales, declaró que «no existen restricciones sobre a quiénes podemos imponer dichas medidas», subrayando que la política migratoria se aplicará a cualquier individuo que forme parte de investigaciones o sea considerado relevante para el combate al tráfico de drogas.
Las sanciones permiten a EE.UU. revocar visas ya otorgadas o negar nuevas solicitudes a quienes estén vinculados al CJNG. Aunque el funcionario evitó confirmar si entre los sancionados se encuentran servidores públicos mexicanos, indicó que, por el momento, no se divulgarán los nombres ni las afiliaciones específicas de los afectados.
Esta medida se produce en el marco de una serie de acciones coordinadas con México, incluida la reciente acusación formal contra cinco presuntos líderes del CJNG por parte del Departamento de Justicia estadounidense y la oferta de recompensas millonarias, como los 25 millones de dólares ofrecidos por información que conduzca al arresto de Juan Carlos Valencia González, alias “Pelón”.
Gonzales resaltó la necesidad de «redoblar los esfuerzos» entre ambos países para enfrentar la amenaza del narcotráfico y la producción de fentanilo, sin descartar que futuras restricciones migratorias puedan aplicarse a funcionarios mexicanos que, según Washington, estén vinculados a actividades ilícitas.