Washington lanzó una contra‑demanda a Teherán: el presidente Donald Trump, a través de su cuenta en Truth Social, afirmó que Estados Unidos también reclama una indemnización por los daños provocados por Irán durante medio siglo. Citó el atentado contra el destructor USS Cole en el año 2000, que dejó 17 soldados estadounidenses muertos y del que Washington acusa a Irán de haber participado, y la represión de miles de manifestantes en las protestas contra el régimen de los ayatolás.
La respuesta de Trump se produce después de que Irán difundiera una lista de exigencias para que EE. UU. levante el bloqueo naval del estrecho de Ormuz, elimine las sanciones, libere los activos iraníes congelados y pague una compensación por los daños de la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
En su mensaje, el mandatario aseguró que la cuestión de la compensación nunca había sido parte de las negociaciones intermitentes entre ambas naciones y que ahora “EE. UU. exige que Irán pague por la sangre derramada en los últimos 50 años”.
El intercambio de demandas ocurre mientras el estrecho de Ormuz, vía crucial para el comercio mundial de petróleo, sigue bloqueado, lo que eleva la tensión en la región y complica los esfuerzos diplomáticos para reactivar el tráfico marítimo.