La salud del exmandatario estadounidense, Joseph Robinette Biden Jr., se ha deteriorado de forma significativa. En una entrevista concedida a la BBC, Hunter Biden confirmó que el cáncer de próstata, diagnosticado en mayo de 2025, se ha extendido a los huesos, provocando dolor intenso y una marcada debilidad en el presidente de 83 años.
El diagnóstico inicial de melanoma en 2022 y el posterior hallazgo de un cáncer de próstata agresivo en 2025 fueron detectados tras episodios de nocturia que llevaron a la Casa Blanca a solicitar una evaluación médica. Sin embargo, según la primera dama Jill Biden, los síntomas nocturnos se intensificaron durante el último año en la Casa Blanca, llegando a despertarse siete veces en una sola noche. Una biopsia realizada el 15 de mayo de 2025 reveló cáncer de próstata en estadio IV con metástasis óseas.
Los médicos recomendaron terapia hormonal y radioterapia, asegurando que el paciente aún podría vivir varios años. No obstante, el tratamiento hormonal ha generado cansancio extremo y cambios de humor, complicando aún más la calidad de vida del exmandatario.
Hunter Biden describió la enfermedad como “muy dolorosa” y “muy debilitante en muchos aspectos”, y manifestó que, a pesar de ello, su padre sigue participando activamente en la vida pública, manteniendo su compromiso con el país. Jill Biden, por su parte, expresó su sorpresa ante la falta de detección temprana a pesar del acceso privilegiado a la atención médica presidencial.
Desde que dejó la Casa Blanca en enero de 2025, las apariciones públicas de Joe Biden se han vuelto esporádicas. Su esposa, Jill, ha continuado asistiendo a eventos, como la gala del Partido Demócrata de Maryland en junio, pero la familia enfrenta ahora una etapa más crítica en la lucha contra la enfermedad.