Rusia anunció la liberación del exmarine estadounidense Robert Gilman, quien pasó más de cuatro años en prisión bajo condiciones que, según informes, deterioraron gravemente su salud. Gilman, de 32 años, fue trasladado a un hospital militar en Texas, donde será evaluado y recibirá tratamiento médico y psicológico, informó Eric Lebson, director de estrategia de Global Reach, organización que trabajó para su liberación.
La familia del veterano, incluida su madre, llegó a Texas para acompañarlo. Gilman había sido condenado inicialmente a tres años y medio por agredir a un policía tras ser detenido en un tren por causar disturbios. Posteriormente, fue hallado culpable de varios ataques a personal penitenciario, lo que elevó su pena a ocho años y un mes, y luego a diez años en 2023.
Según su hermana, Lexie Hudson, la presión del presidente Donald Trump y del senador Ed Markey de Massachusetts fue decisiva para lograr la liberación. El Departamento de Estado de EE. U. señaló que la medida fue “humanitaria” y que no formó parte de un intercambio ni se ofrecieron concesiones.
Antes de su salida, Gilman había permanecido 47 días en un “estupor disociativo” debido a los abusos sufridos en la cárcel. Fue trasladado a un hospital civil, conectado a una sonda de alimentación y esposado a la cama. Los informes médicos describieron su estado como “desesperado y potencialmente mortal”, lo que impulsó la acción estadounidense y la “liberación humanitaria unilateral” por parte de autoridades rusas.
El senador Markey había instado a Rusia y a EE. U. a cooperar para liberar a los ocho estadounidenses que permanecen detenidos en Rusia tras varios intercambios de prisioneros. Markey culpó a Moscú por el deterioro de la salud de Gilman y advirtió que su regreso a EE. U. ya se había retrasado demasiado.
El presidente Trump compartió en su red social Truth Social una fotografía de Gilman, pálido y delgado, a bordo del avión que lo sacó de Rusia, envuelto en una bandera estadounidense y acompañado por su madre, Nancy, y funcionarios. Trump afirmó haber conversado con el presidente ruso Vladímir Putin, quien accedió a liberar a Gilman “por razones humanitarias” sin exigir nada a cambio.