Washington ha señalado a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, como pieza clave de una organización criminal que operaba en Quintana Roo, México, y que se dedicaba al tráfico de migrantes cubanos y al contrabando de mercancías ilícitas. Según documentos judiciales revisados por The New York Times, el de 42 años habría usado su influencia en los círculos de poder cubanos para proteger una red que sacaba personas de la isla y, a la vez, introducía mercancías compradas con tarjetas de crédito robadas, a cambio de lujos como soborno.
La organización, denominada “Mafia cubana de Quintana Roo”, fue investigada por autoridades federales de EE.UU. en 2020, resultando en condenas de varias décadas para al menos 21 implicados. Entre los migrantes trasladados clandestinamente se encontraban jugadores de béisbol como Adeiny Hechavarría y Yasiel Puig. El Departamento de Justicia indica que la red utilizaba embarcaciones robadas en Florida para mover a cubanos que buscaban llegar a Estados Unidos.
Rodríguez Castro no ha sido imputado y no se confirma si está bajo investigación activa. Sin embargo, dos miembros de la organización criminal lo señalaron como colaborador que facilitaba el paso seguro de sus integrantes hacia y desde Cuba. La familia Castro ha calificado las acusaciones de “calumnias”. El viceministro cubano de Asuntos Exteriores, Carlos R. Fernández de Cossío, reconoció la existencia de grupos criminales en América Latina, pero negó cualquier vínculo con el gobierno cubano.
El nieto del ex presidente Raúl Castro ha ganado notoriedad como acompañante inseparable de su abuelo durante la presidencia (2006‑2018) y como representante de la administración de Miguel Díaz‑Canel en los diálogos con la administración Trump. A pesar de su creciente presencia en la escena internacional, no ha sido incluido en las sanciones estadounidenses contra la élite Castro.