Lillian Smart, una niña de ocho años, falleció el pasado fin de semana después de que le diagnosticaran una infección por Naegleria fowleri, la conocida como “ameba devoradora de cerebros”. La familia confirmó la causa de la muerte a través de su vocera, Kyle Roberts.
La ameba, que habita en aguas dulces templadas de los Estados Unidos, penetra por la nariz cuando el agua contaminada entra en contacto con la cavidad nasal y, de ahí, llega al cerebro provocando una meningoencefalitis amebiana primaria, una enfermedad con una tasa de mortalidad cercana al 100 %.
Según el Departamento de Salud de Luisiana, este es el primer caso confirmado en el estado desde 2013. Las autoridades sospechan que la infección se contrajo mientras la menor nadaba en el lago Claiborne, ubicado en el norte de Luisiana, donde la temperatura del agua supera los 25 °C, condición que favorece la proliferación de la ameba.
En promedio, Estados Unidos registra menos de diez casos al año; entre 1937 y 2025 se han documentado aproximadamente 180 infecciones, la mayoría mortales. La transmisión de persona a persona es imposible; el contagio ocurre exclusivamente por exposición directa al agua contaminada.
El gobernador Jeff Landry expresó su pesar en la red social X, invitando a la comunidad a orar por la familia Smart y los habitantes de Ruston. “Destrozado por la noticia del fallecimiento de Lillian”, escribió el mandatario.
Casos recientes de Naegleria fowleri se han reportado en estados como Maryland, Indiana, Minnesota y Carolina del Sur, donde un niño de 12 años también perdió la vida por la misma causa.
Las autoridades sanitarias recomiendan evitar la inmersión de la cabeza bajo el agua en lagos y ríos cálidos, usar pinzas nasales y enjuagar la nariz con soluciones salinas después de cualquier contacto con agua dulce templada.