En una jugada sin precedentes, el primer ministro canadiense Mark Carney anunció el sábado 22 de agosto la suspensión definitiva de las negociaciones comerciales con Estados Unidos, tras la imposición de condiciones que, según Ottawa, vulneran la soberanía cultural, lingüística y económica de Canadá.
El futuro de las negociaciones sigue incierto, pero Carney dejó clara su disposición a buscar puntos de convergencia sin sacrificar los principios fundamentales de la nación.