El gobierno de Brasil informó el miércoles 26 de agosto que ha interpuesto una demanda civil contra la plataforma de mensajería Discord, con sede en Estados Unidos, para reclamar la adopción de medidas eficaces de protección a menores y una indemnización de aproximadamente 93 millones de dólares por daño moral colectivo.
El caso se originó tras la muerte de una adolescente de 13 años en el estado de Mato Grosso do Sul, quien se suicidó en julio después de ser incitada a autolesionarse por otros participantes durante una transmisión en vivo en Discord. La policía describió el episodio como un "verdadero espectáculo de horror" y detuvo a seis personas, entre ellas cinco menores.
Según el comunicado oficial, la autoridad brasileña tomó la decisión de acudir a la justicia después de constatar "fallas en los mecanismos de verificación de edad y en la protección de los usuarios contra riesgos graves". La demanda, presentada ante un tribunal federal de Brasilia el 25 de agosto, incluye la exigencia de un control parental más estricto, mayor cooperación con las autoridades y la implementación de sistemas capaces de detectar y prevenir situaciones de riesgo para menores.
Antes de la acción judicial, el Estado había negociado con Discord mejoras que debían formalizarse en un acuerdo, pero consideró insuficientes las propuestas presentadas por la empresa. Discord calificó la demanda de "desproporcionada" y aseguró haber mantenido un diálogo "consistente y de buena fe" sobre las medidas a adoptar.
La demanda llega después de que, el 17 de agosto, Discord suspendiera las transmisiones en vivo en Brasil a solicitud de la Agencia Nacional de Protección de Datos (ANPD), medida que sigue vigente. La compañía afirmó que "no tolerará grupos ni individuos que promuevan o incentiven la violencia".
En paralelo, las autoridades brasileñas multaron a TikTok con casi 30 millones de dólares por fallas en el tratamiento de datos de niños y adolescentes, enviando un "mensaje" a otras plataformas. Brasil, uno de los países más activos en la regulación de redes sociales, exige desde este año que las plataformas vinculen las cuentas de menores de 16 años a las de sus padres y verifiquen la edad de sus usuarios.