La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente que Uganda ha superado el brote de ébola, tras haber completado 42 días consecutivos sin registrar nuevos casos. La certificación se basa en los criterios internacionales que exigen al menos dos períodos de incubación sin contagios para considerar clausurada una epidemia.
Durante el episodio, Uganda contabilizó 20 casos confirmados, de los cuales la mayoría correspondieron a personas que habían viajado desde la República Democrática del Congo (RDC), país vecino donde el brote alcanzó niveles sin precedentes. El número de fallecidos en territorio ugandés fue de dos, ambos vinculados a la transmisión directa de los viajeros infectados.
La OMS destacó la “solidez de las medidas adoptadas” por el gobierno ugandés, el personal sanitario y los socios internacionales, que incluyeron la detección temprana, el aislamiento de casos, la vigilancia activa de contactos y la movilización de recursos médicos. Estas acciones evitaron que la enfermedad se propagara más allá de las zonas fronterizas del este del país.
En contraste, la RDC ha registrado más de 5,600 casos confirmados desde que se declaró el brote el 15 de mayo, con más de 2,700 muertes, convirtiéndose en la propagación más rápida de ébola documentada hasta la fecha. Las autoridades congoleñas continúan trabajando en la contención del virus mientras la comunidad internacional brinda apoyo logístico y sanitario.
Con la declaración de fin del brote en Uganda, el país se posiciona como un ejemplo de respuesta eficaz ante emergencias de salud pública en África Oriental, reforzando la importancia de la cooperación regional y la vigilancia constante para prevenir futuras reapariciones.