El jueves 27 de agosto, en la ciudad de San Lorenzo, Ecuador, se llevó a cabo una reunión de alto nivel entre representantes militares de Estados Unidos, Colombia y Ecuador, con el objetivo de diseñar una ofensiva coordinada contra las bandas criminales que controlan la frontera entre ambos países.
Participaron el jefe del Comando Sur de EE.UU., Francis L. Donovan, los ministros de Defensa de Colombia, Jorge Eduardo Mora, y de Ecuador, Gian Carlo Loffredo, así como el comandante general de las Fuerzas Armadas colombianas, Erick Rodríguez, y el comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta para el Hemisferio Occidental de EE.UU., Kevin J. Jarrard.
Donovan, en un mensaje difundido por el Comando Sur, señaló que “la frontera entre Colombia y Ecuador es un punto estratégico geográfico que los cárteles violentos han explotado durante mucho tiempo”, pero afirmó que “hoy, estamos cambiando las reglas del juego”.
Esta dinámica ha contribuido al aumento de la violencia, situando a Ecuador en los primeros lugares del índice de homicidios en Latinoamérica.
El 26 de agosto, la DEA y el Comando Sur, en conjunto con autoridades ecuatorianas, ejecutaron el operativo “Caso Factoría”, que resultó en la detención de 24 personas, entre ellas dos mexicanos vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El operativo, fruto de una investigación de año y medio, desarticuló una red delictiva de “Los Lobos”, con nexos en México.
Otro operativo, denominado “Jericó”, buscó desmantelar a la organización rival “Los Choneros”. Ambos operativos fueron coordinados con la Fiscalía de Ecuador, la DEA y el Comando Sur.
Los próximos pasos incluirán la ejecución de planes operativos conjuntos, el fortalecimiento de la vigilancia marítima para interceptar “narcolanchas” y semisumergibles, y la ampliación de la cooperación judicial para procesar a los involucrados en la cadena de suministro de cocaína.