La cifra oficial de muertos en Nepal subió a 616 después de que la riada del río Bhote Koshi arrasara la cuenca, según el boletín matutino de la policía nepalí. Los cuerpos recuperados provienen de los distritos de Chitwan (233), Nawalparsi Este (158), Gorkha (48) y Dhading (45), entre otros, mayormente a varios kilómetros río abajo del punto de origen del deslizamiento ocurrido el miércoles.
En el lado tibetano de la montaña, el medio estatal chino CCTV confirmó que el número de fallecidos aumentó de cinco a siete en el condado de Gyirong, al suroeste de China, mientras que la lista de desaparecidos se redujo en cuatro, quedando en 554 personas sin localizar.
Las operaciones de búsqueda y rescate siguen en marcha tanto en la zona cero de Nepal, donde el lodo se ha solidificado dificultando el acceso, como en el paso fronterizo de Gyirong, donde equipos profesionales chinos lograron llegar por tierra tras superar derrumbes, carreteras destruidas y cortes de comunicaciones.
Los balances combinados de ambos lados de la montaña suman al menos 623 muertos y 2,478 desaparecidos. No existe, hasta el momento, un mecanismo transfronterizo unificado para el conteo de víctimas.
El día anterior, los rescates se vieron obligados a suspenderse temporalmente por el riesgo de colapso de una represa natural formada en territorio tibetano por los escombros de la riada. Expertos chinos indican que el agua ya fluye de forma natural, reduciendo el peligro de una ruptura repentina, aunque persiste la amenaza de nuevos desprendimientos que podrían bloquear nuevamente el cauce.