El 31 de agosto el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó dos decretos en Río de Janeiro que buscan regular la venta de boletos para conciertos masivos y asegurar la hidratación de los asistentes. La iniciativa, rápidamente apodada en redes sociales como la “Ley Taylor Swift”, surge a raíz de las quejas de fanáticos tras la venta de entradas del The Eras Tour, donde revendedores utilizaron bots para acaparar boletos y revenderlos a precios inflados.
El primer decreto obliga a las boleteras a implementar sistemas de autenticación que eviten la duplicación o falsificación de entradas, así como a establecer planes de acción contra la reventa, especialmente en plataformas digitales. Las empresas deberán garantizar la claridad de la posición y el tiempo en las filas virtuales, ofreciendo a los compradores una experiencia transparente y segura.
El segundo decreto, motivado por la trágica muerte de la joven Ana Clara Benavides en el concierto de Taylor Swift de 2023, exige que todo evento con más de mil asistentes cuente con fuentes de agua potable o, en su defecto, distribuya hidratación adecuada. La medida pretende prevenir casos de agotamiento por calor extremo y proteger la salud del público.
Representantes de fandoms de artistas como BTS, Ariana Grande, Harry Styles, Justin Bieber y Katy Perry asistieron a la firma de los decretos, subrayando la importancia de estas normas para la comunidad juvenil que constituye la mayor parte del público de conciertos en Brasil.
Con la “Ley Taylor Swift”, Brasil se posiciona como uno de los primeros países de América Latina en regular de forma integral la venta de boletos y la seguridad sanitaria en eventos masivos, respondiendo a una tendencia global de precios abusivos y riesgos para la salud en espectáculos de gran escala.