El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunció este martes 1 de septiembre la ampliación de la cooperación nuclear con Rusia, mediante la construcción de nuevas centrales eléctricas y la puesta en marcha de la central nuclear de Akkuyu, ubicada en la costa mediterránea.
Según la agencia estatal turca Anadolu, Erdogan declaró que Turquía y Rusia "darán pasos conjuntamente para poner en marcha algunas nuevas centrales eléctricas, junto con la apertura de la central nuclear de Akkuyu". El mandatario calificó la relación bilateral como "mucho más avanzada ahora que en cualquier periodo anterior".
Rosatom, la corporación estatal rusa, está próxima a completar los cuatro reactores de Akkuyu, los cuales se espera que generen alrededor del 10 % de la electricidad de Turquía una vez operativos. La expansión nuclear forma parte de la estrategia de Ankara para reducir su alta dependencia energética; actualmente, el 70 % de sus necesidades se cubren con fuentes extranjeras.
La iniciativa ha despertado preocupación en los aliados occidentales, que temen una mayor cercanía entre Estambul y Moscú en medio del conflicto en Ucrania. El presidente ruso, Vladimir Putin, describió a Turquía como "uno de nuestros socios privilegiados".
En 2023, las importaciones turcas procedentes de Rusia ascendieron a 42 370 millones de dólares, de los cuales 29 800 millones correspondieron a energía, según datos de la ONU. La nueva cooperación nuclear podría modificar significativamente el panorama energético y geopolítico de la región.