El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pronunció un discurso contundente durante la apertura de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, marcando su posición como el primer orador tradicional del organismo. Con la frase "Brasil no cabe en el patio trasero de nadie", el mandatario progresista advirtió sobre las "tentaciones hegemónicas" de Estados Unidos, a quien aludió como "la mayor potencia del mundo", señalando que América Latina requiere socios con una agenda positiva y no presiones externas ni injerencias en sus procesos electorales.Lula describió el contexto actual como el "momento más crítico de Naciones Unidas" desde su primera intervención en 2003, criticando la "insensatez" de las superpotencias en los conflictos globales y el "inmovilismo" del Consejo de Seguridad. En este sentido, reafirmó la histórica aspiración de Brasil y otros países del Sur Global por ampliar el consejo e incluir asientos permanentes para naciones emergentes.En el ámbito interno, el líder brasileño vinculó la defensa de la democracia con los desafíos actuales de su país. Mencionó que los brasileños enfrentan una decisión entre "democracia y negacionismo" y entre un futuro de oportunidades o un pasado de exclusión, una clara referencia a su principal rival político, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro. Lula destacó la transparencia del proceso electoral brasileño, aunque llamó a no subestimar el peligro de las redes de desinformación, contra las cuales ha librado una batalla discursiva basada en hechos y datos concretos.La intervención cobra especial relevancia tras el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023, cuando simpatizantes bolsonaristas atacaron las sedes de los poderes públicos en Brasilia. Para Lula, la protección de las instituciones democráticas frente al extremismo y la desinformación digital es prioritaria para garantizar que la voluntad popular, recuperada tras años de tensión política, no sea vulnerada nuevamente por actores externos o internos antidemocráticos.