El Reino Unido ha anunciado su apoyo formal a la iniciativa impulsada por Francia y México para limitar el uso del derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cuando se trate de atrocidades masivas. Según informaron los cancilleres Jean-Noël Barrot (Francia) y Roberto Velasco Álvarez (México) en un comunicado conjunto, esta adhesión convierte al país europeo en el segundo miembro permanente del Consejo en asumir este compromiso voluntario, sumándose a Francia.Con esta nueva incorporación, un total de 128 países han expresado su respaldo a la declaración política, acercándose al umbral simbólico de dos tercios de los 193 estados miembros de la Asamblea General. Las naciones promotoras celebraron este "renovado impulso" para suspender el veto en situaciones de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos a gran escala, buscando dotar al organismo multilateral de mayor capacidad de respuesta ante crisis humanitarias.La 81ª sesión de la Asamblea General de la ONU, que se lleva a cabo esta semana en Nueva York, cuenta con una participación de alto nivel. Según el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric, asistirán 71 jefes de Estado, 45 jefes de Gobierno y 11 vicepresidentes. Entre los primeros líderes en intervenir se encuentran el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el rey Abdalá II de Jordania y el mandatario de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. También está confirmada la presencia de figuras clave en los conflictos actuales, como el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu; el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski; el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.Los temas centrales del debate incluirán el conflicto en Oriente Medio, la guerra en Ucrania y los desafíos éticos y de seguridad que plantea el desarrollo de la inteligencia artificial.Por su parte, la representación venezolana ha aprovechado la cita internacional para buscar legitimidad y apoyo económico. Delcy Rodríguez sostuvo reuniones con altos funcionarios de organismos financieros como el BID, el Banco Mundial y el FMI, así como con el secretario general António Guterres. Rodríguez afirmó que Venezuela "sigue abriendo caminos de diálogo y cooperación" y expresó su intención de reunirse con el presidente Trump al margen de la asamblea, antes de su intervención prevista para el jueves. Estas gestiones reflejan el esfuerzo del gobierno venezolano por normalizar relaciones y generar oportunidades económicas pese al aislamiento político previo.