El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su participación en el debate general de la 81ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para lanzar duras advertencias sobre la seguridad regional, señalando nuevamente a México como el "epicentro" de la violencia generada por los cárteles del narcotráfico. En un discurso marcado por la retórica agresiva, Trump comparó a estas organizaciones criminales con el "ejército islámico del hemisferio occidental" y afirmó que deben ser "asesinadas, exiliadas o detenidas" por las Fuerzas Armadas estadounidenses.A pesar de la dureza de sus declaraciones, el mandatario matizó su postura al calificar de "muy buena" la relación de su gobierno con la administración de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum. Trump aseguró que "han avanzado mucho" en materia de seguridad e inteligencia, reconociendo que México "no quiere a los cárteles" en su territorio. No obstante, mantuvo su línea dura al recordar que ha designado a los cárteles como organizaciones terroristas y ordenado al Ejército de EE. UU. —actualmente renombrado por su administración como "Departamento de Guerra"— para eliminarlos. El presidente afirmó que se han realizado "decenas de ataques" contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental, operaciones que, según cifras oficiales no verificadas de forma independiente, habrían dejado más de 30 muertos desde 2025.Estos señalamientos reviven la tensión diplomática previa, como la ocurrida en marzo pasado durante la cumbre "Escudo de las Américas", cuando Sheinbaum rechazó categóricamente cualquier intervención militar estadounidense en suelo mexicano bajo la doctrina de "coordinación sin subordinación".Más allá de México, el discurso de Trump abarcó otros frentes geopolíticos clave: