El juez federal Timothy Kelly, del Tribunal de Distrito de Washington D.C., ordenó este jueves el restablecimiento inmediato del acceso a la Casa Blanca para las cadenas CNN y MS NOW, así como para el periódico Politico. La decisión responde al veto impuesto por el presidente Donald Trump, quien retiró las acreditaciones de prensa de estos medios el pasado viernes.En su fallo de emergencia, el juez Kelly determinó que es probable que el veto se haya ejecutado sin el "debido proceso adecuado". La orden, que tendrá una vigencia temporal de 14 días (hasta el 8 de octubre), obliga a la administración a devolver las credenciales mientras se examina el fondo del caso legal. Durante la audiencia previa, el magistrado cuestionó la falta de reglas claras y notificación oportuna por parte del Gobierno, desestimando el argumento de que la medida protegía la seguridad nacional. Por el contrario, Kelly señaló que las declaraciones de Trump al anunciar el veto se centraban en la supuesta "negatividad" de la cobertura mediática hacia su persona, lo que sugiere una represalia por el contenido informativo.La implementación de la orden no estuvo exenta de tensiones. Aunque periodistas de los medios afectados lograron entrar inicialmente tras el fallo, la Casa Blanca intentó denegarles el acceso nuevamente, lo que obligó a sus abogados a solicitar una audiencia inmediata. El juez requirió al Gobierno explicar el incumplimiento antes de las 12:30 horas, momento en el cual se permitió finalmente la entrada de los reporteros.Este conflicto ha generado una amplia condena por parte del gremio periodístico. Los medios vetados iniciaron un boicot a la cobertura audiovisual del presidente, mientras que organizaciones como el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) calificaron la acción como un ataque directo a la libertad de prensa. Agencias internacionales como EFE, Associated Press, Reuters, AFP y Bloomberg News se sumaron a un comunicado conjunto condenando cualquier intento de restringir la capacidad de informar sobre las acciones del Gobierno, reafirmando su defensa de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.