El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, pronunció un discurso desafiante ante la 81ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), calificando las acusaciones de genocidio en Gaza como "la mayor mentira del siglo". La intervención estuvo marcada por un ambiente tenso: cuando Netanyahu subió al podio, decenas de delegados abandonaron la sala en señal de protesta, dejando la mayoría de los asientos vacíos. El líder israelí respondió a esta acción llamando "cobardes morales" a quienes se retiraron, mientras que el resto de la audiencia mezcló vítores con abucheos.Netanyahu aprovechó la tribuna para reafirmar el derecho de Israel a librar una guerra contra Irán, describiendo la decisión de atacar como "una de las más fáciles" que ha tenido que tomar. Agradeció públicamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por sus medidas decisivas contra Teherán e insistió en que Israel "seguirá ganando porque no tenemos otra opción". En un momento simbólico, el mandatario sostuvo un buscapersonas para recordar el operativo del 17 de septiembre de 2024 contra Hezbolá en Líbano, que dejó más de 3,000 heridos y 12 muertos, incluyendo dos niños. También rememoró el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que causó alrededor de 1,200 víctimas mortales.Israel continúa rechazando las acusaciones de crímenes de guerra y la ilegalidad de sus asentamientos, aunque el derecho internacional los considera ilegales. El tono del discurso, que algunos observadores compararon con una arenga de campaña electoral de cara a los comicios internos en Israel, contrastó con las críticas vertidas por numerosos líderes mundiales durante la semana previa.Horas antes de la intervención de Netanyahu, el presidente palestino, Mahmud Abás, se dirigió a la Asamblea General mediante un mensaje pregrabado desde su oficina en Ramala. Esta modalidad fue necesaria después de que Estados Unidos le negara la visa de entrada por segundo año consecutivo, junto con otros altos funcionarios palestinos. Aunque la popularidad de Abás ha disminuido tanto interna como externamente, utilizó su espacio para instar a la comunidad internacional a tomar medidas tangibles contra Israel y evitar el silenciamiento de la causa palestina, cuya difícil situación ha sido invocada repetidamente por otros mandatarios durante la cumbre en Nueva York.