El papa León XIV sostuvo este domingo un encuentro histórico y prolongado con siete víctimas de abusos sexuales en Lourdes, Francia. La reunión, que se extendió durante una hora y 57 minutos (casi el doble del tiempo previsto inicialmente), dejó a los sobrevivientes profundamente impresionados y con renovadas esperanzas de que la Iglesia católica impulse cambios concretos en materia de prevención y reparación.Según detallaron los asistentes en rueda de prensa, el pontífice los recibió primero de manera individual y privada, para luego mantener un diálogo grupal. Mardi, una de las víctimas, explicó que trasladaron al papa la urgente necesidad de pasar de la elaboración de informes a la aplicación práctica de medidas. León XIV reconoció que, si bien la Iglesia francesa ha sido "pionera" en la creación de dispositivos de lucha contra los abusos, es consciente de que la dimensión sistémica del problema "sigue existiendo" y que esta transformación requerirá tiempo y vigilancia constante.Testimonios de un "gran despertar"Las reacciones de los sobrevivientes reflejaron un impacto significativo: